miércoles, 5 de junio de 2019

BOLETIN: Día Mundial del Medio Ambiente



EN EL MARCO DEL DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE, ORGANIZACIONES FORESTALES COMUNITARIAS AGRUPADAS EN RED MOCAF DEMANDAN EL CUMPLIMIENTO DE LA AGENDA AMBIENTAL PLANTEADA EN CAMPAÑA POR EL PRESIDENTE DE MÉXICO

·      Preocupa que varias de las acciones de gobierno van en sentido contrario a los ofrecimientos de campaña
·      Llaman al titular de SEMARNAT a asumir esta agenda y gestionarla conjuntamente con la ciudadanía organizada
·      Proponen que se reactiven y fortalezcan los espacios de participación ciudadana para sumarse a la implementación de esta agenda

Ciudad de México, 5 de junio de 2019. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, las organizaciones forestales comunitarias agrupadas en la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales - Red MOCAF hacemos un llamado al Presidente de la República y al Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales a asumir la agenda ambiental planteada en la campaña electoral presidencial:

Hace casi un año, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, el equipo del entonces candidato a Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador presentó la agenda ambiental que formaría parte de un nuevo proyecto de nación, el documento se denominó NATURAMLO y contiene un decálogo de principios que serían incorporados a la política pública en general y una agenda dividida en ejes temáticos: Agua, Biodiversidad, Cambio Climático, Ciudades Sustentables, Justicia Ambiental y Costas, Mares e Islas.

El documento fue muy bien recibido por la mayor parte de la comunidad ambiental, por llamar de alguna manera al conjunto de organizaciones e individuos que participamos en temas relativos al desarrollo sustentable, esto sumado a los múltiples acercamientos y reuniones que convocó Josefa González Blanco, generaron la confianza de buena parte de la ciudadanía en que el gobierno del Candidato Andrés Manuel López Obrador tendría una agenda ambiental fuerte, si bien ya desde entonces había grandes dudas sobre el tema de la política en materia de combustibles fósiles y energías limpias que se estaba planteando.

A seis meses de iniciado esta administración no solo no existe una intención manifiesta de que la agenda planteada en NATURAMLO esté incorporándose a la política ambiental de la llamada 4ª. Transformación sino que existen señales de que la administración parece ir en sentido contrario a estas promesas o planteamientos de campaña, por ejemplo las acciones sobre el llamado Tren Maya parecen ir en sentido contrario al punto 3 del Decálogo de NATURAMLO relativo a la “autodeterminación de pueblos originarios y comunidades locales”; en materia de Cambio Climático vemos todos los días noticias sobre refinerías pero no vemos avanzar el ofrecimiento de “Impulsar el desarrollo y operación de fuentes de energía renovables como minihidroeléctricas solares o maremotrices”; en materia de Justicia Ambiental no solo no se ha frenado la criminalización de los defensores ambientales sino que en nombre del combate a la corrupción se ha estigmatizado a movimientos sociales que disienten de la política gubernamental y a las organizaciones de la sociedad civil, de productores, de indígenas y campesinos la narrativa gubernamental los asocia de manera general a corrupción.

Particularmente nos preocupan las señales que hay sobre participación ciudadana, con la excepción del Consejo Nacional Forestal (CONAF), que se ha reunido a petición de la mayoría de las organizaciones acreditadas, ningún otro espacio de participación en el sector ambiental se ha reactivado. Nuestra expectativa en esta administración es que se cumpla el ofrecimiento contenido en NATURAMLO de convertirnos en un país líder en participación ciudadana: para ello se requiere actualizar el paradigma de espacios de participación ciudadana.

Cabe destacar que el modelo de consejos consultivos, de consejos técnico o consejos de expertos o en el peor de los casos de amigos del secretario en turno, fue hace 25 años de avanzada, fue la respuesta a la Agenda 21 emanada de la Cumbre de Río de 1992 y de las medidas que se tenían que implementar para la firma del TLCAN, sin embargo hoy son notoriamente anacrónicos y los acuerdos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, conocidos como ODS´s apuntan a que la participación ciudadana es un derecho humano y que los espacios para ejercerla deben ser más que grupos de expertos o élites participativas y deben avanzar hacia espacios inclusivos, vinculantes, ciudadanizados y con carácter de cogestión gobierno y ciudadanía organizada en las políticas públicas.

En el marco del día mundial del Medio Ambiente, saludamos el nombramiento del Dr. Víctor Manuel Toledo Manzur como titular de SEMARNAT y proponemos que en cumplimiento a las agenda ambiental planteada en la campaña presidencial, esta dependencia la asuma públicamente como una agenda mínima para un programa sectorial y se convoque a los espacios de participación ciudadana a reactivarse, fortalecerse, reinventarse y participar en la implementación del decálogo y de la agenda ofrecida en NATURAMLO en materia de Agua, Biodiversidad, Cambio Climático, Ciudades Sustentables, Justicia Ambiental y Costas, Mares e Islas.


domingo, 26 de mayo de 2019

BOLETÍN DE PRENSA

ORGANIZACIONES FORESTALES COMUNITARIAS DEMANDAN CUMPLIMIENTO DE LA AGENDA AMBIENTAL Y FORESTAL PLANTEADA EN LA CAMPAÑA Y UNA PERSONA AL FRENTE DE LA SEMARNAT CON TRAYECTORIA COMPROBADA

·   La agenda ambiental planteada en la campaña electoral está pendiente de cumplimiento
·   La o él titular de SEMARNAT debe tener una experiencia amplia en la materia
·  La agenda ambiental está en uno de sus más bajos niveles y requiere reforzarse, entre los temas urgentes: la participación ciudadana y la atención a los bosques

Ciudad de México, 25 de mayo de 2019. Ante la renuncia de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Josefa González Blanco, diversas organizaciones forestales comunitarias planteamos al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, designar a una persona con comprobada experiencia en materia ambiental al frente de la SEMARNAT e instruirla para dar cumplimiento a la agenda ambiental planteada en la campaña electoral.

No olvidamos que hace casi un año, en junio de 2018, en el marco de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, el equipo del entonces candidato y hoy presidente de la república presentó a los medios de comunicación y a la ciudadanía, un documento denominado NATURAMLO, en el cual se estableció un Decálogo de Principios de lo que sería el nuevo proyecto de nación, en este decálogo se incluía la participación ciudadana y en el mismo documento se afirmaba: “…seremos un país líder en transparencia, participación ciudadana y justicia ambiental…”.

Las organizaciones forestales comunitarias señalamos que seis meses después del inicio de esta administración, sólo se ha reactivado el Consejo Nacional Forestal (CONAF) y todos los demás espacios de participación ciudadana del sector ambiental siguen sin funcionar, por lo que es necesario que la nueva o el nuevo titular de la SEMARNAT retome este importante aspecto de la agenda ambiental, el gobierno no podrá construir una agenda ambiental sólida si hay un divorcio con la ciudadanía organizada.

De igual manera, alertamos a la nueva persona al frente de la SEMARNAT que la desinversión de varios años en los bosques, está favoreciendo el cambio de uso de suelo y desincentivando el manejo forestal lo cual traerá como consecuencia una peligrosa acumulación de material combustible en los ecosistemas forestales, que en un escenario de cambio climático, potenciará el riesgo de incendios forestales, la actual temporada de incendios 2019, es apenas una pequeña prueba del riesgo.

Señalamos que buena parte de la comunidad ambiental, en su momento, vio que los planteamientos de campaña en materia ambiental, expresados en NATURAMLO eran progresistas y recogían buena parte de las propuestas y sugerencias de académicos, organizaciones ambientalistas, organizaciones indígenas y campesinas,

Estas mismas organizaciones estamos hoy sorprendidas y desconcertadas por el bajo perfil que ha tenido el sector, el poco avance en los ofrecimientos de campaña y el abandono presupuestal al medio ambiente, abandono que no hay que confundir con austeridad o con lucha contra la corrupción: los recortes que desde la administración del ex presidente Peña Nieto se vienen dando a la SEMARNAT y a todas las instituciones del ramo, sumados a los recortes de la presente administración tienen a la política ambiental en un nivel casi simbólico.

Como ejemplo, señalamos algunos de los ofrecimientos que están contenidos en NATURAMLO en las vertientes de Agua, Biodiversidad, Cambio Climático, Ciudades Sustentables, Justicia Ambiental y Costas, Mares e Islas y que deberían ser la agenda ambiental prioritaria, si se le quiere cumplir a la ciudadanía:

1.    Agua. Entre otras propuestas se planteó impulsar la actualización de la legislación de aguas con un enfoque de derecho humano contenido en la constitución que garantice el acceso al líquido y no otorgue prioridad a los intereses privados.
2.    Biodiversidad. Se planteó, entre otras propuestas, que las comunidades y pueblos originarios se beneficiarían de una nueva política que favorecería el aprovechamiento sustentable del capital natural. Esto contrasta con la disminución de presupuesto a los programas ambientales y la exclusión de ejidos y comunidades de los apoyos agropecuarios y de otras dependencias.
3.    Cambio Climático. Se ofreció, entre otras cosas, que “…seremos líderes en la agenda de cambio climático gracias a la colaboración del gobierno, las personas, las comunidades y los pueblos originarios…”, de igual manera se ofreció impulsar el desarrollo y operación de fuentes de energía renovables como mini hidroeléctricas solares o mareomotrices.
4.    Ciudades Sustentables. Entre otros ofrecimientos, se planteó “…viviremos en ciudades con aire cada vez más limpio...” lo cual tiene una innegable vigencia después de los niveles de contaminación que hemos tenido en días recientes en el valle de México.
5.    Justicia Ambiental. Parte de los ofrecimientos fue que el gobierno protegería y defendería a las comunidades afectadas por acciones que vulneren sus territorioslo cual contrasta con la controversia que está teniendo el gobierno con comunidades y pueblos que se oponen a proyectos en sus territorios.
6.    Costas, Mares e Islas. En este ámbito, entre los ofrecimientos que se hicieron se planteó que “…seremos un ejemplo mundial de conservación y uso sustentable de nuestros mares, costas e islas: frenaremos y revertiremos el deterioro ambiental.

En suma, las organizaciones forestales comunitarias reiteramos nuestra demanda de una agenda ambiental para los cinco años y medio de la presente administración, que incluya las promesas de campaña contenidas en NATURAMLO y una persona que esté al frente de la SEMARNAT que conozca bien el reto ambiental que tiene el país; que esté convencida de que la participación ciudadana no sólo es indispensable sino que es un derecho humano y que sea capaz de posicionar la dimensión ambiental frente a las dependencias que impulsan las agendas de energía, minería, agropecuaria, pesca, turismo y vivienda entre otras.

1.    Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales, Red MOCAF
2.    Quetzalpapalotl A. C. (Michoacán)
3.    Asociación Regional de Silvicultores del Totonacapan, Limaxtum A. C. (Veracruz)
4.    Asociación de Silvicultores de la Sierra de Zongolica (Veracruz)
5.    Bosques y Gobernanza (Chiapas)
6.    Iniciativa Campesina Durango Nuestra Tierra (Durango)
7.    Red Coahuilense de Organizaciones Sociales y Productivas (Coahuila)
8.    Unión de Ejidos Forestales y Agropecuarios General Hermenegildo Galeana (Guerrero)
9.    Cooperativa Silvícola Ocote Real (Puebla)
10. Unión de Comunidades y Ejidos Forestales de las Coordilleras de Valles Centrales (Oaxaca)
11. Calixaxan A. C. (Veracruz)

miércoles, 22 de mayo de 2019

¿Cómo California puede ayudar a los gobiernos estatales y los pueblos indígenas en los trópicos a colaborar en los bosques y el clima?

Por: Maria DiGiano, Científica

A menudo hablamos de la importancia de los bosques para la mitigación del cambio climático: son "la solución olvidada", "un tercio de la solución al cambio climático" e incluso como la “Cenicienta”. Sin embargo, no podemos hablar de conservar los bosques sin hablar de las personas que viven en los bosques y de los bosques.

Se estima que más de doscientos millones de habitantes de comunidades forestales, incluidos los pueblos indígenas y las comunidades locales, viven en y dependen de los bosques tropicales en la Amazonía, el sudeste de Asia, Mesoamérica y la cuenca del Congo. Nuestra capacidad para frenar el cambio climático está vinculada a estas comunidades que están en la vanguardia de la conservación. Para mitigar con éxito el cambio climático, debemos encontrar nuevas formas de colaboración que cumplan con los objetivos de las comunidades que dependen de los bosques para garantizar los derechos sobre la tierra, la participación equitativa en la toma de decisiones y los medios de vida dignos.

California está posicionada estratégicamente para alentar estas colaboraciones mientras trabaja para detener la deforestación tropical porque incluye los "Principios Rectores para la Colaboración entre Gobiernos Subnacionales, Pueblos Indígenas y Comunidades Locales" como parte de la Norma de Bosques Tropicales de California.

Los "Principios Rectores" representan un acuerdo histórico entre los gobiernos subnacionales, los pueblos indígenas y las comunidades locales para colaborar en la mitigación del cambio climático. Establecen compromisos compartidos para proteger los bosques, reconocer los derechos, apoyar los medios de vida de las comunidades locales y los pueblos indígenas, y proteger a los defensores de la naturaleza, como aspectos integrales de la acción mundial sobre el cambio climático. Treinta y cuatro gobiernos estatales y provinciales que son miembros del Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre el Clima y los Bosques (GCF) y 18 organizaciones representativas de comunidades indígenas y locales, incluida la Alianza Indígena del Archipiélago de Indonesia (AMAN), la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB) ), el Coordinador de Organizaciones Indígenas de la Cuenca del Amazonas (COICA) y la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales (REDMOCAF), anunciaron su respaldo a los Principios Rectores durante la Cumbre de Acción Climática Global organizada por el ex Gobernador de California, Jerry Brown, en septiembre pasado en San Francisco.

Los Principios Rectores recibieron otro impulso este mes cuando los gobiernos, las organizaciones de comunidades indígenas y locales y los aliados de la sociedad civil se reunieron en la reunión del Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre el Clima y los Bosques (GCF) en Caquetá, Colombia, que reafirmó su compromiso con la colaboración. Pero ahora lo que se necesita es traducir estos compromisos del papel en políticas. Una de las mejores oportunidades para hacerlo es aquí mismo en California, como severa más adelante.


Sobre los Principios Rectores

Los Principios Rectores son un conjunto de principios universales que orientan a los gobiernos subnacionales, los pueblos indígenas y las comunidades locales mientras trabajan juntos para frenar el cambio climático. Reconocen explícitamente el protagonismo de los gobiernos subnacionales en el cumplimiento de los ambiciosos objetivos de mitigación del cambio climático. Los Principios Rectores describen los compromisos compartidos para reconocer los derechos, apoyar los medios de vida, fortalecer la participación de las comunidades dependientes de los bosques en la toma de decisiones y proteger a los defensores de la naturaleza. Refuerzan las salvaguardas y compromisos existentes, como la OIT 169, la UNDRIP y las salvaguardas de Cancún.

Los líderes de las organizaciones representativas de los pueblos indígenas y las comunidades locales, los funcionarios públicos de los gobiernos subnacionales en los trópicos que forman el Grupo de Trabajo del GCF y los representantes de la sociedad civil colaboraron en la redacción de los Principios Rectores a través de un proceso de dos años. El conjunto de principios resultante se basó en la experiencia del estado de Acre en Brasil, donde los representantes del gobierno estatal y los pueblos indígenas co-diseñaron un marco para la colaboración en el contexto de la ley estatal de mitigación del cambio climático.

¿Por qué los Principios Rectores son un gran avance?

Los Principios Rectores son el primer conjunto de criterios globales para que los actores subnacionales colaboren en la mitigación del cambio climático que aborda explícitamente las cuestiones de derechos, los medios de vida dependientes de los bosques y la participación. Estas cuestiones son fundamentales para la justicia climática.

Los gobiernos subnacionales son cada vez más reconocidos como actores cruciales para la mitigación del cambio climático. Muchas de estas jurisdicciones, como California, están tomando la iniciativa en la acción climática en la medida en que los gobiernos nacionales están a la espera. Su potencial de impacto es enorme: los gobiernos subnacionales que conforman el Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques abarcan un tercio de los bosques tropicales del mundo. El respaldo de los Principios Rectores por parte de los miembros del Grupo de Trabajo del GCF, junto con las organizaciones de las comunidades indígenas y locales, es significativo debido a su potencial para operacionalizar la justicia climática como práctica estándar en la mitigación del cambio climático.





Beneficios para los patrocinadores de los Principios Rectores.

Para los pueblos indígenas y las comunidades locales, los Principios Rectores facilitan el reconocimiento por parte de los gobiernos subnacionales de su papel crítico en la conservación de los bosques. Los Principios Rectores ponen de relieve las cuestiones relacionadas con los derechos, los medios de vida, la participación y la participación en los beneficios en las políticas climáticas y forestales.

Para los gobiernos subnacionales, los Principios Rectores brindan mayor certeza sobre cómo trabajar con los pueblos indígenas y las comunidades locales para cumplir con sus compromisos de mitigación del cambio climático junto con sus compromisos de salvaguardar los derechos humanos. Esta guía es especialmente crucial dado que en muchas regiones de bosques tropicales, los problemas relacionados con los pueblos indígenas generalmente están fuera del dominio de los gobiernos estatales.

Cómo California puede traer los Principios Rectores de la aspiración a la implementación

Quizás la oportunidad más importante a corto plazo para convertir los Principios Rectores en políticas se encuentre aquí en California. El estado de California, un líder de larga data en políticas climáticas domésticas y miembro fundador del Grupo de trabajo del FVC, ahora está preparado para amplificar su acción climática a nivel internacional mediante el apoyo a la conservación de los bosques tropicales y las comunidades de bosques tropicales. La Junta de Recursos del Aire de California ha propuesto una Norma de Bosques Tropicales de California, que detalla los criterios que las jurisdicciones de bosques tropicales deberían cumplir para asociarse con el estado en iniciativas de conservación de bosques, lo que podría incluir la participación en el mercado regulatorio de carbono de California. Es importante destacar que establece un alto nivel para otras asociaciones que involucran a gobiernos subnacionales, pueblos indígenas y comunidades locales.

Los Principios Rectores ahora están incluidos en el Estándar de Bosques Tropicales de California como resultado de los aportes de los representantes indígenas y los miembros del Grupo de Trabajo del GCF a la Junta de Recursos del Aire de California el otoño pasado. La inclusión de los Principios Rectores, junto con otras salvaguardas, proporciona una garantía adicional de que las políticas climáticas de California irán más allá de simplemente "no hacer daño". Al adoptar este enfoque proactivo, la acción de California sobre el clima puede fomentar asociaciones, tanto entre el estado y las jurisdicciones de bosques tropicales, como entre los gobiernos jurisdiccionales y las comunidades dependientes de los bosques. Estas colaboraciones pueden ofrecer beneficios reales en términos de conservación de bosques y bienestar.

Ahora lo que se necesita es que los legisladores del estado de California alienten a la Junta de Recursos del Aire de California a respaldar el Estándar del Bosque Tropical, incorporando los Principios Rectores en la política. Al hacerlo, California establecería un importante precedente para sus posibles jurisdicciones socias en los trópicos para brindar beneficios a los pueblos indígenas y comunidades locales y promover la justicia climática.





María es científica en la EII (Instituto de Innovación de la Tierra), donde apoya diversas iniciativas para el desarrollo rural de bajas emisiones que involucran a los pueblos indígenas y las comunidades locales. María ha vivido y trabajado en diversos temas de conservación y desarrollo en Paraguay, Ecuador, Brasil y México.



miércoles, 15 de mayo de 2019

BOLETÍN DE PRENSA




La contingencia ambiental alerta para revisar la política sobre incendios forestales, la coordinación entre SADER y SEMARNAT y los recortes a CONAFOR

·    Urgente que SADER haga su parte en la prevención de incendios por quemas agropecuarias
·       Llamado al Poder Legislativo para fortalecer el presupuesto de CONAFOR
·      De acuerdo a los registros oficiales la actual temporada de incendios no es grave, lo cual indica que se requiere actualizar los indicadores de impacto
·  Detrás de los incendios podría haber presiones de empresas inmobiliarias, agropecuarias, mineras o de otro tipo para cambiar el uso del suelo

Ciudad de México, 15 de mayo de 2019. La reciente contingencia ambiental en la Ciudad de México por incendios forestales y de otro tipo, es una llamada de atención a que se debe actualizar la política al respecto, replantear la coordinación en entre SADER y SEMARNAT y reconsiderar los recortes presupuestales a la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), señaló Gustavo Sánchez, Presidente del Consejo Directivo de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales, Red MOCAF.

Agregó que la contingencia ambiental en la Ciudad de México le da mucha visibilidad a la problemática, pero esta tiene una dimensión nacional que se está viviendo en diversas entidades.

También hizo un llamado al Poder Legislativo a reconsiderar la inercia de los últimos tres años de recortes al presupuesto de la CONAFOR, dependencia que se encuentra en uno de los niveles más bajos en materia de recursos desde su creación. Advirtió que es fundamental que los recursos se inviertan con transparencia en una estrategia de prevención a través de fomentar la producción sustentable y aumentar la superficie forestal bajo manejo. “…Desde luego se deben contar con recursos para el control y combate pero lo principal es la prevención” aseguró.

Comentó que otro aspecto fundamental a reconsiderar en materia de incendios, es que éstos se han clasificado como forestales cuando en realidad deben considerarse como incendios rurales ya que la mayor parte de ellos se generan en quemas agropecuarias y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) debe involucrarse y coordinarse con SEMARNAT para invertir juntos tanto esfuerzos como recursos en la prevención. Precisó que los fundamentos legales y normativos ya existen, como la NOM sobre manejo del fuego, pero que ha faltado voluntad política para su aplicación efectiva.

Indicó que México posee un registro estadístico de incendios forestales desde hace casi 50 años, lo es muy valioso y permite seguir el comportamiento de este fenómeno año con año, sin embargo aclaró que es una estadística que necesita actualizarse con nuevos indicadores que permitan dimensionar de manera objetiva la gravedad de los incidentes y señaló lo siguiente: “…paradójicamente, de acuerdo a estos registros, la temporada 2019 es bastante benigna, sin embargo, la percepción ciudadana de las afectaciones, particularmente la contingencia ambiental en la Ciudad de México y sus consecuencias en la salud de la población y las pérdidas económicas por afectaciones laborales indican otra cosa”.

Precisó que también en estados como Oaxaca y Chiapas, considerados de los más ricos en biodiversidad, la percepción social de la gravedad de los incendios y de sus consecuencias va más allá de las estimaciones sobre hectáreas siniestradas.

Señaló que como parte de la revisión y actualización de la política en materia de incendios se requiere incorporar indicadores en materia de emisiones a la atmósfera, afectaciones a la biodiversidad, a la salud y a la economía para evaluar de manera objetiva su impacto.

Sánchez Valle agregó que desde 1970 se evalúa una temporada anual de incendios por el número de siniestros y la superficie afectada en ese periodo. De acuerdo a este marco, la gravedad de los incendios se estima por el tipo de vegetación dañada, considerándose más grave la afectación de arbolado que de vegetación arbustiva, sin embargo, este sistema de indicadores no nos permite registrar cuántas toneladas de CO2 se emiten a la atmósfera en un incendio ni qué afectaciones se dan en materia de biodiversidad, en materia de salud de la población o en materia de pérdidas a la economía.

De igual manera indicó que es importante que no se pierda de vista que después de los incendios forestales podría haber el riesgo de cambios de uso de suelo a favor de proyectos inmobiliarios, turísticos, de cultivos como el aguacate o la soya o mineros.

Recordó que México tiene un importante recurso humano capacitado para el control y combate de incendios y que la Red MOCAF reconoce el desempeño de estos combatientes los cuales incluso han prestado auxilio en emergencias en otros países, donde se reconoce su experiencia y valentía y añadió que una política realista en tiempos de cambio climático no puede descansar en la reacción a los incendios, la parte fundamental es la inversión en prevención.

Añadió que un aspecto muy importante es revisar las condiciones laborales e incentivos tanto de los combatientes profesionales como el soporte y seguridad a los combatientes voluntarios. También precisó que una política forestal realista debe contar con los recursos necesarios y de manera oportuna y además tener controles para que estos se ejerzan con transparencia y eficiencia.

Finalizó indicando que en un predio forestal sin manejo no se tiene control sobre la acumulación de material combustible por ello hay mayores probabilidades de que ocurra un incendio y que este alcance mayores proporciones que en un predio bajo manejo en el que los dueños no permiten que se acumule este material, por eso es fundamental que los ejidos, las comunidades y los propietarios privados tengan incentivos para dedicar tiempo y recursos a la prevención y que llegado el caso de un incendio este se controle sin que ocasione mayores daños.